Las empresas de Castilla y León representan el 20,2% de la facturación del Grupo, 1.562 empleos en industria y 620 granjas integradas
Finura es la apuesta empresarial de producción de carne de ibérico de la granja a la mesa
Grupo Vall Companys cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 4.626 millones de euros, de acuerdo con las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. Grupo Vall Companys, de origen leridano, ha hecho una apuesta estratégica por Castilla y León, a lo largo de los últimos años. Sus operaciones en la región ascendieron a 934 millones de euros en el citado ejercicio.
Esta radiografía evidencia la importancia de Castilla y León como región estratégica para las operaciones del Grupo. En 2025, la facturación del Grupo Vall Companys en tierra castellana y leonesa representó un 20,2% del total de la compañía y se tradujo en una vertebración territorial de siete centros de trabajo. En total, el grupo genera 1.562 empleos en sus centros de trabajo y cuenta con más de 620 granjas integradas.
Concretamente, en Aldeamayor de Sanmartín hay la fábrica de piensos de Agrocesa; en Tordesillas un centro de inseminación; en Soto de la Vega se ubica la planta de sacrificio y despiece de porcino de Finura de Ibérico,donde además cuenta con un secadero de jamones; además de otro en Cantimpalos. También en Fuenterroble de Salvatierra hay el secadero de jamones y paletas Naturíber; en Villalobón, la fábrica de harina La Palentina; en Aranda de Duero Agroalimentaria Chico y en Valladolid una delegación comercial multicárnica de Avigal.
Más inversión para seguir liderando
En un sector global, donde la producción cárnica española y de Castilla y León son de referencia mundial; Grupo Vall Companys invierte año tras año para mantener sus plantas productivas en una posición de liderazgo y competitividad.
Así, la inversión total del grupo en la comunidad supera los 20,8 millones de euros. Una de las apuestas clave es la planta de Finura (Soto de la Vega), convertida en su principal centro de producción de cerdo ibérico, con estándares de eficiencia, sostenibilidad y seguridad alimentaria. A lo largo de 2025; en este complejo, la compañía ha destinado 9 millones de euros a modernizar sus instalaciones: concretamente en una depuradora de tecnología avanzada para optimizar el tratamiento y reaprovechamiento del agua, nuevas cuadras de descarga orientadas a mejorar el bienestar animal y a una digitalización de procesos en planta orientada a optimizar y a eliminar tareas manuales.
A nivel global; la compañía que ha hecho una inversión clara por Castilla y León a lo largo de los últimos años ha visto su margen neto reducido al 5,3% respecto las ventas a terceros. Este margen equivale a un beneficio neto de 245,4 millones de euros, debido a la inestabilidad global, pero también por un final de año contra todo pronóstico. La declaración de la Peste Porcina Africana (PPA) propició la activación de un plan de contingencias que tuvo incidencia en el resultado neto de 2025.
PPA: cierre de mercados, devaluación y plan de contingencias
El 28 de noviembre de 2025 se declaró la PPA; significando un duro golpe sin precedentes para la competitividad del sector porcino español, tanto en ganadería como en comercialización internacional de la carne.
El brote de peste porcina africana iniciado en Bellaterra supuso el cierre total de mercados (Japón, México, entre otros); o parcial (China o Filipinas, estos últimos con cierre total al inicio y actualmente con regionalización) de las exportaciones cárnicas y de subproductos. Esta situación propició el hundimiento del precio de lonja de Mercolleida; situando la ganadería porcina de capa blanca con unos costes de producción muy superiores a los valores de referencia.
Ante esta situación, la dirección del Grupo activó un plan financiero de contingencias que busca amortiguar la crisis económica y de competitividad que ha provocado el brote de PPA, el cierre de mercados asumiendo un 2026 altamente complejo.
En este sentido; la compañía ha activado un plan de contingencias financiero ante la PPA y sus consecuencias comerciales. Inicialmente, se ha hecho una provisión de 61 millones de euros, acorde con la aplicación de la norma contable debida a la devaluación de existencias a nivel ganadero; una reducción del dividendo a la mitad, de 72 millones de euros previstos a 36 millones; y un mandato de reducción de inversiones presupuestadas en los activos del Grupo para 2026 de 190 a 85 millones; entre otras acciones.
La irrupción de la Peste Porcina Africana es una grave contingencia para el sector ganadero cárnico ya que devalúa el precio del cerdo a nivel ganadero y además bloquea total y parcialmente mercados de exportación; algunos de ellos de alto valor. El agravante de la problemática es que puede alargarse sine die sino se hace un control cinegético del brote erradicando de la enfermedad.
Implantación internacional en América Latina
Grupo Vall Companys siempre ha considerado que la mejor forma de proteger su negocio y cadena de valor en España es con la diversificación productiva en la península (diferentes vías de negocio y economía circular) y con un plan de implantación internacional que se ha ido desarrollando desde 2016.
Con el objetivo de seguir diversificando la producción en distintos lugares del mundo, se ha acelerado la expansión en Latinoamérica con la entrada en dos nuevos países. Ya en 2026, han llegado a distintos acuerdos con Coexca SA en Chile, a través de su filial brasileña Master Agroindustrial, y con Grupo Pacuca en Argentina con un crédito participativo de 14 millones de dólares.
Además de estos países; desde 2016, el Grupo Vall Companys ha ido implantándose de forma gradual como accionista minoritario de empresas en Perú, Colombia, Uruguay y Brasil; exceptuando México que ya se cuenta con un 75%. Todas las operaciones han pasado por establecer sinergias, aportar know-how y fortalecer la cadena de valor ganadera y cárnica. Los criterios bajo los que se tomaron las decisiones de inversión establecían que estos mercados tenían un déficit de producción nacional, por lo que es necesario incentivar la producción local.
El Grupo ha musculado su nivel de internacionalización. En los últimos años, gracias a las exportaciones; mucho talento local ha podido crecer profesionalmente especializándose en comercio internacional. Ahora, este proceso de implantación es una oportunidad de crecimiento para muchos profesionales del Grupo Vall Companys como veterinarios, agrónomos, financieros, recursos humanos, ingenieros, entre otros.
Apuesta por el talento local y la formación
El Grupo agroalimentario apuesta por una política activa en captación y retención del talento. Por ello, tiene más de 200 convenios de formación con centros universitarios y de Formación Profesional en toda España, de los cuales muchos son en Castilla y León.
La compañía ha hecho de la formación continua una baza para promover el talento interno. A lo largo del año 2025, se invirtieron casi 1,5 millones de euros y más de 68.000 horas de formación para los profesionales del Grupo. Por ello y otros criterios de empleabilidad, el Grupo Vall Companys ha conseguido por sexto año consecutivo el certificado TOP Employer. Este certificado acredita al Grupo como una de las compañías empleadoras de referencia en España.