La inversión de 2025 crece hasta los 193 millones de euros y contribuye a nivel social con 156 millones de euros en impuestos y Seguridad Social a cargo de la empresa
Plan de contingencias: provisión de 61 millones, reduce el dividendo y limita inversiones a la mitad
El Grupo cerró 2025 con 17.336 empleos, la mayoría en zonas rurales, lo que supone un aumento del 20% interanual
El Grupo agroalimentario Vall Companys ha concluido el ejercicio fiscal 2025 con una cifra de negocio de 4.626 millones de euros, superando en un 11% los 4.163 millones registrados el año previo. Con este volumen de ingresos, la compañía consolidó su posición de liderazgo en el sector de la alimentación español.
Grupo Vall Companys destaca por un nivel de diversificación elevado en sus operaciones a nivel de división y a nivel de producción internacional. El ejercicio 2025 se caracterizó por tener una facturación creciente y unos resultados positivos en las divisiones de harina, de avícola, de porcino (ibérico y capa blanca) –aunque esta última sufrió la crisis de la PPA a final del ejercicio–.
Las ventas de la división harinera se enmarcaron en el ámbito nacional, dinámica similar en carne avícola. Ambas tienen un flujo exportador aproximado del 10%, igual que el ejercicio anterior. Por lo que respecta a la carne de porcino, el flujo exportador es del 35% destacando Europa Central como principal mercado de destino por delante de los mercados asiáticos.
A lo largo de 2025; el Grupo se mantuvo firme en su filosofía de reinversión continua, una estrategia que considera fundamental para preservar su ventaja competitiva en el sector agroalimentario, tanto a nivel nacional como global. En este sentido, la compañía dio continuidad a su plan de inversiones en los centros productivos con el objetivo de seguir siendo un referente en innovación, sostenibilidad, calidad y seguridad alimentaria.
Durante el ejercicio 2025, los recursos destinados a la modernización y mejora de las instalaciones del Grupo alcanzaron los 193,2 millones de euros. Esta política de reinversión constante constituye uno de los pilares de la estabilidad de la firma, impulsando la competitividad en los mercados doméstico e internacional. De hecho, entre los años 2020 y 2025, la inversión acumulada en la optimización de las plantas de las empresas del Grupo ascendió a más de 600 millones de euros.
Asimismo, la compañía registró un margen neto del 5,3% sobre las ventas a terceros, lo que equivale a un beneficio neto de 245,4 millones de euros. El margen se ha devaluado por la inestabilidad global, pero también por un final de año contra todo pronóstico. La declaración de la Peste Porcina Africana (PPA) en Bellaterra propició la activación de un plan de contingencias que tuvo incidencia en el resultado neto de 2025.
PPA: cierre de mercados, devaluación y plan de contingencias
El 28 de noviembre de 2025 se declaró la PPA; significando un duro golpe sin precedentes para la competitividad del sector porcino español, tanto en ganadería como en comercialización internacional de la carne.
El brote de peste porcina africana iniciado en Bellaterra supuso el cierre total de mercados (Japón, México, entre otros); o parcial (China o Filipinas, éste último con cierre total al inicio y actualmente con regionalización) de las exportaciones cárnicas y de subproductos. Esta situación propició el hundimiento del precio de lonja de Mercolleida; situando la ganadería porcina con unos costes de producción muy superiores a los valores de referencia.
Ante esta situación, la dirección del Grupo activó un plan financiero de contingencias que busca amortiguar la crisis económica y de competitividad que ha provocado el brote de PPA, el cierre de mercados asumiendo un 2026 altamente complejo.
En este sentido; la compañía ha activado un plan de contingencias financiero ante la PPA, sus consecuencias comerciales y con el objetivo de proteger el balance. Inicialmente, se ha hecho una provisión de 61 millones de euros, acorde con la aplicación de la norma contable debida a la devaluación del valor de existencias a nivel ganadero; una reducción del dividendo a la mitad, de 72 millones de euros previstos a 36 millones; y un mandato de reducción de inversiones presupuestadas en los activos del Grupo para 2026 de 190 a 85 millones; entre otras acciones.
La irrupción de la Peste Porcina Africana es una grave contingencia para el sector ganadero cárnico ya que devalúa el precio del cerdo a nivel ganadero y además bloquea total y parcialmente mercados de exportación cárnica; algunos de ellos de alto valor. El agravante de la problemática es que puede alargarse sine die si no se hace un control cinegético del brote erradicando por completo la enfermedad.
Implantación internacional en América Latina
Grupo Vall Companys siempre ha considerado que la mejor forma de proteger su negocio y cadena de valor en España es con la diversificación productiva en la península (diferentes vías de negocio y economía circular) y con un plan de implantación internacional que se ha ido desarrollando desde 2016.
Con el objetivo de seguir diversificando la producción en distintos lugares del mundo, se ha acelerado la expansión en Latinoamérica con la entrada en dos nuevos países. Ya en 2026, han llegado a distintos acuerdos: con Coexca SA en Chile, a través de su filial brasileña Master Agroindustrial, y con Grupo Pacuca en Argentina con un crédito participativo de 14 millones de dólares.
Además de estos países; desde 2016, el Grupo Vall Companys ha ido implantándose de forma gradual como accionista minoritario de empresas en Perú, Colombia, Uruguay y Brasil; exceptuando México que ya se cuenta con un 75%. Todas las operaciones han pasado por establecer sinergias, aportar know-how y fortalecer la cadena de valor ganadera y cárnica. Los criterios bajo los que se tomaron las decisiones de inversión establecían que estos mercados tenían un déficit de producción nacional, por lo que es necesario incentivar la producción local.
El Grupo ha musculado su nivel de internacionalización. En los últimos años, gracias a las exportaciones; mucho talento local ha podido crecer profesionalmente especializándose en comercio internacional. Ahora, este proceso de implantación es una oportunidad de crecimiento para muchos profesionales del Grupo Vall Companys como veterinarios, agrónomos, financieros, recursos humanos, ingenieros, entre otros.
Estado del bienestar y vertebrar la España rural
Más allá del beneficio neto, de la inversión en estructura industrial y la expansión internacional, la actividad de Grupo Vall Companys tiene efectos positivos para el conjunto de España: contribuyendo socialmente al estado del bienestar y a vertebrar la España rural.
En este sentido, cabe señalar que la compañía dedicó hasta 155,95 millones de euros en impuestos y Seguridad Social a cargo de las empresas del grupo; contribuyendo de forma clara al estado del bienestar.
También es destacable que la compañía cerró el 2025 llegando a un total de 17.336 empleos directos en sus plantas productivas y servicios centrales; un 20,3% más que a cierre del año 2024. La mayoría de estos empleos se generan en poblaciones de la España rural, donde el Grupo Vall Companys tiene sus centros productivos.
La compañía ha hecho de la formación continua una baza para promover el talento interno. A lo largo del año 2025, se invirtieron casi 1,5 millones de euros y más de 68.000 horas de formación para los profesionales del Grupo. Por ello y por otras políticas de empleabilidad; el Grupo Vall Companys ha conseguido por sexto ejercicio consecutivo el certificado TOP Employer. Este certificado acredita al Grupo como una de las compañías empleadoras de referencia en España.