Las empresas aragonesas ingresaron el 20,3% de la facturación del Grupo y generan más de 2.713 empleos en la región
El Grupo invirtió más de 14 millones de euros en Aragón, con el objetivo de mantener su eficacia, competitividad y sostenibilidad
Grupo Vall Companys cerró el ejercicio de 2025 con una facturación de 4.626 millones de euros, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. Esta cifra le sitúa como el primer grupo empresarial del sector de la alimentación en España. Grupo Vall Companys, de origen leridano, ha hecho una apuesta estratégica por Aragón y sus operaciones en la región ascienden a 941 millones de euros.
Esta radiografía evidencia la importancia de Aragón como región estratégica para las operaciones de la corporación. Hoy, la facturación del Grupo Vall Companys en Aragón representa el 20,3% del total del Grupo y se traduce en una vertebración territorial de seis fábricas y un almacén de distribución.
Concretamente, en Ejea de los Caballeros hay una fábrica de piensos y un matadero de porcino de última generación (Vall Companys SA y Cárnicas Cinco Villas), una fábrica de harina en Tardienta (Harinas Tardienta), una incubadora avícola en Sástago (Pondex), una planta de tripería y casquería en Mercazaragoza (International Casing Products) y un secadero y empresa comercializadora de jamón en Calamocha (Jamcal y Comercial Logística Calamocha). Todos los empleos que genera el Grupo presentes en estas seis localidades ascienden a 2.713, por encima del ejercicio anterior.
Más inversión para seguir liderando
En un sector tan global, donde la producción cárnica española y aragonesa se ha convertido en un líder mundial; Grupo Vall Companys invierte año tras año para mantener sus plantas productivas en una posición de liderazgo. Durante el ejercicio 2025, el grupo casi duplicó su ritmo inversor en sus instalaciones aragonesas, al pasar de los 8,2 millones del año anterior a los 14,6 millones de euros.
Concretamente, en Calamocha se ha desembolsado una inversión total de 5,2 millones de euros, destinada principalmente a maquinaria de loncheado y otras mejoras productivas para contribuir a la mejora de la eficiencia energética.
También se han destinado recursos a proyectos de calidad del proceso productivo. Por ejemplo, en 2025 la empresa adquirió una máquina de altas presiones para mantener la exportación de jamón.
En Cárnicas Cinco Villas, se destinaron 5 millones de euros y en las instalaciones de International Casing Products en Mercazaragoza 2,8 millones. Estos volúmenes inversores han tenido como objetivo mejorar la eficiencia energética, la competitividad y la eficiencia productiva con nueva maquinaria.
Por su parte, sigue avanzando el proyecto Biovall Heparine Science, una iniciativa conjunta con Bioibérica para la producción de heparina a partir de mucosa intestinal porcina.
A nivel global, el margen neto de la compañía se ha visto reducido al 5,3% sobre las ventas a terceros, lo que equivale a un beneficio neto de 245,4 millones de euros, debido a la inestabilidad global, pero también por un final de año contra todo pronóstico. La declaración de la Peste Porcina Africana (PPA) propició la activación de un plan de contingencias que tuvo incidencia en el resultado neto de 2025.
PPA: cierre de mercados, devaluación y plan de contingencias
El 28 de noviembre de 2025 se declaró la PPA; significando un duro golpe sin precedentes para la competitividad del sector porcino español, tanto en ganadería como en comercialización internacional de la carne.
El brote de peste porcina africana iniciado en Bellaterra supuso el cierre total de mercados (Japón, México, entre otros); o parcial (China o Filipinas, estos últimos con cierre total al inicio y actualmente con regionalización) de las exportaciones cárnicas y de subproductos. Esta situación propició el hundimiento del precio de lonja de Mercolleida; situando la ganadería porcina con unos costes de producción muy superiores a los valores de referencia.
Ante esta situación, la dirección del Grupo activó un plan financiero de contingencias que busca amortiguar la crisis económica y de competitividad que ha provocado el brote de PPA, el cierre de mercados asumiendo un 2026 altamente complejo.
En este sentido; la compañía ha activado un plan de contingencias financiero ante la PPA y sus consecuencias comerciales. Inicialmente, se ha hecho una provisión de 61 millones de euros, acorde con la aplicación de la norma contable debida a la devaluación de existencias a nivel ganadero; una reducción del dividendo a la mitad, de 72 millones de euros previstos a 36 millones; y un mandato de reducción de inversiones presupuestadas en los activos del Grupo para 2026 de 190 a 85 millones; entre otras acciones.
La irrupción de la Peste Porcina Africana es una grave contingencia para el sector ganadero cárnico ya que devalúa el precio del cerdo a nivel ganadero y además bloquea total y parcialmente mercados de exportación; algunos de ellos de alto valor. El agravante de la problemática es que puede alargarse sine die sino se hace un control cinegético del brote erradicando de la enfermedad.
Implantación internacional en América Latina
Grupo Vall Companys siempre ha considerado que la mejor forma de proteger su negocio y cadena de valor en España es con la diversificación productiva en la península (diferentes vías de negocio y economía circular) y con un plan de implantación internacional que se ha ido desarrollando desde 2016.
Con el objetivo de seguir diversificando la producción en distintos lugares del mundo, se ha acelerado la expansión en Latinoamérica con la entrada en dos nuevos países. Ya en 2026, han llegado a distintos acuerdos con Coexca SA en Chile, a través de su filial brasileña Master Agroindustrial, y con Grupo Pacuca en Argentina con un crédito participativo de 14 millones de dólares.
Además de estos países; desde 2016, el Grupo Vall Companys ha ido implantándose de forma gradual como accionista minoritario de empresas en Perú, Colombia, Uruguay y Brasil; exceptuando México que ya se cuenta con un 75%. Todas las operaciones han pasado por establecer sinergias, aportar know-how y fortalecer la cadena de valor ganadera y cárnica. Los criterios bajo los que se tomaron las decisiones de inversión establecían que estos mercados tenían un déficit de producción nacional, por lo que es necesario incentivar la producción local.
El Grupo ha musculado su nivel de internacionalización. En los últimos años, gracias a las exportaciones; mucho talento local ha podido crecer profesionalmente especializándose en comercio internacional. Ahora, este proceso de implantación es una oportunidad de crecimiento para muchos profesionales del Grupo Vall Companys como veterinarios, agrónomos, financieros, recursos humanos, ingenieros, entre otros.
Apuesta por el talento local y la formación
El Grupo agroalimentario apuesta por una política activa en captación y retención del talento. Por ello, tiene más de 200 convenios de formación con centros universitarios y de Formación Profesional en toda España, de los cuales muchos son en Aragón.
La compañía ha hecho de la formación continua una baza para promover el talento interno. A lo largo del año 2025, se invirtieron casi 1,5 millones de euros y más de 68.000 horas de formación para los profesionales del Grupo. Por ello y otros criterios de empleabilidad, el Grupo Vall Companys ha conseguido por sexto año consecutivo el certificado TOP Employer. Este certificado acredita al Grupo como una de las compañías empleadoras de referencia en España.